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La reforma tributaria ya es ley y conserva la exención impositiva para Mutuales y Cooperativas.

El Congreso de la Nación aprobó la reforma tributaria impulsada por el Poder Ejecutivo. En el propio recinto, se dio marcha atrás con el durísimo golpe de nocaut que apuntaba a las exenciones de Mutuales y Cooperativas, y que desvirtuaba su actividad sin fines de lucro.

 

En el proyecto confeccionado por el gobierno y aprobado en Comisión, se reformulaba la ley de impuesto a las ganancias, eliminándose la exención de dicho gravamen a los resultados de Mutuales y Cooperativas provenientes de actividades de ahorro, crédito y/o financieras o de seguros y/o reaseguros -excepto las ART Mutual y aquellas entidades que actúen como Cajas de Previsión Social para sus asociados-, bajo cualquier modalidad, sea en forma propia o de terceros. “En tales supuestos, no resultaba de aplicación lo previsto en el artículo 29º de la ley 20.321 para las entidades mutualistas".

 

Sería “la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) quien establecería las condiciones operativas para la aplicación del impuesto a los resultados y para la apropiación de gastos efectuados con el objeto de obtener, mantener y conservar ganancias gravadas”.

 

El proyecto establecía que las Mutuales podrían deducir, de sus resultados gravados, hasta la suma de un millón de pesos ($ 1.000.000) anuales por las erogaciones en que hubieren incurrido en concepto de educación, salud, actividades culturales, deportes y recreación, efectuadas en beneficio de sus socios y/o de la comunidad. Si del cómputo previsto surgiere un excedente no absorbido, éste no generaría saldo a favor del contribuyente en el presente impuesto, ni sería susceptible de devolución o compensación alguna o de utilización en los periodos fiscales siguientes.

 

Por su parte, el proyecto sostenía que las Cooperativas que debían determinar el impuesto, podrían computar como pago a cuenta la contribución especial establecida en el artículo 6 de la ley 23.427 y sus modificatorias. “Si del cómputo previsto surgiere un excedente no absorbido, éste no generaría saldo a favor del contribuyente en el presente impuesto, ni sería susceptible de devolución o compensación alguna”.

 

            El desmedido gasto público del cual hablamos hasta el cansancio en este medio, hizo perder la cabeza al gobierno en su ambición recaudadora. Sin importar, se desvirtuó de lleno la base del sistema mutual donde, lo que ellos llaman “ganancia” pero que la ley define como “excedentes” no se distribuyen entre los asociados ni directivos sino que son reinvertidos a los objetos establecidos en el estatuto para ampliar y mejorar los servicios.

 

De haberse aprobado el proyecto original, parte de este excedente se lo llevaría el fisco, viéndose disminuida la actividad y beneficios de estas organizaciones.

 

Tras lograr la sanción de la nueva fórmula jubilatoria, el pasado 19 de diciembre, el interbloque Cambiemos consiguió aprobar en la Cámara de Diputados la reforma tributaria, con la que el Gobierno espera rebajar la presión impositiva en un lapso de cinco años.

 

El proyecto, acordado con la mayoría de los gobernadores, obtuvo 146 votos a favor, 77 en contra y 18 abstenciones, al cabo de un debate que luego se amplió artículo por artículo.

 

Tras casi siete horas de sesión, Cambiemos reunió en Diputados un número más holgado que con la reforma previsional, gracias a un respaldo mayor del interbloque Argentina Federal, que en la votación de la ley jubilatoria se había dividido.

 

Al finalizar el debate en general, el jefe del interbloque Cambiemos, Mario Negri, anunció que el oficialismo daría marcha atrás con los artículos que terminaban con la excepción del pago del impuesto a las Ganancias para el sector de la economía social.

 

En el recinto, el Diputado Negri, mencionó: “Por supuesto que acá el Gobierno lo que pretendió fue corregir que las cuevas que en nombre de los mutualistas prestan plata escondida de los que timbean por el costado”. “Ahora no hay consenso político para avanzar así que no hay ningún problema, nosotros vamos a suspender lo que está en el artículo 23º y 24º, pero sí necesitamos el compromiso de todos para que tengamos una Ley alrededor de las Mutuales y Cooperativas, para que en nombre de los mutualistas y cooperativistas, no anden por la calle callados como una cueva prestando plata por abajo sin saber a qué pueblo pertenecen”.    

           

Este intento de embate era previsible. El gobierno anterior y el actual colocaron al sector dentro de las organizaciones a combatir. Hace muy poco tiempo, el propio Ministro de Finanzas, Luis Caputo, y amigo personal del Presidente de la Nación, cuestionó a las Cooperativas y Mutuales" por los intereses que cobran en el otorgamiento de préstamos. "Es importante trabajar en la elaboración de un scoring positivo (calificación de riesgo) para absorber en el mercado financiero público y privado a tantos tomadores de créditos cumplidores, que llegan a pagar tasas de hasta el 200% de interés”, afirmó en referencia a estas entidades.

 

Como recordatorio, el artículo 20º inciso "g" de la ley vigente hasta esta reforma, establecía la exención a las mutuales en los siguientes términos: "Las ganancias de las entidades mutualistas que cumplan las exigencias de las normas legales y reglamentarias pertinentes y los beneficios que éstas proporcionen a sus asociados". Una exención sin limitación alguna. 

Implicancia del proyecto

 

Tal como lo detallara en su informe el Estudio Dichiara & Asociados, de haberse aprobado el proyecto, las Mutuales que brindan el Servicio de Ayuda Económica deberían haber realizado un enorme cambio contable, impositivo e informático, con un régimen de "pago de saldo de declaración jurada" y "anticipos de impuestos" del año siguiente.

 

A su vez, tendrían que reformular la constitución de "Previsión para Incobrables" desdoblándola entre la exigida por el INAES y las permitidas por la ley de impuesto a las Ganancias.

 

Las donaciones que realizarían estas organizaciones a entidades de bien público, tales como: clubes, cooperadoras escolares, hospitales, club de abuelos, bomberos y diversas entidades de asistencia social, NO serían deducibles como gastos en la liquidación del impuesto cuya exención se perdería.????

 

A su vez, estas Mutuales pasarían a tributar la alícuota general del impuesto a los débitos y créditos bancarios del 1.20% en lugar del 0,50% actual. También, se verían seriamente afectados los créditos otorgados por descuento de haberes en aquellos sistemas donde el costo financiero total se encuentra regulado (Ejemplo: administración pública nacional, ANSES, etc.) ya que el tope seguiría siendo el mismo, pero las cuotas a pagar deberían ser ajustadas por el impacto que genera ese impuestazo.

Fuente: elMutualista